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Evo,Mesa, Ortíz y la venganza de Goni

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Muchos de los que respiran aliviados pensando que el fin de la larga era (14 años) del cocalero Evo Morales se acerca, pueden estar equivocados de cabo a rabo y acabar condenados a soportarlo con más palo que zanahoria otros cinco años más.
Y es que el candidato Carlos Diego Mesa, que comenzó corriendo de primero en la campaña electoral que finalizará el 20 de octubre de este año en Bolivia, ha caído en entropía al convertirse en el blanco de ataques de sus eventuales adversarios el populista Movimiento Al Socialismo de Evo Morales y el derechista “Bolivia Dijo No” del opositor demócrata Oscar Ortíz Antelo, el más joven de los tres que está escalando rápidamente peldaños en los sondeos de opinión y percepción ciudadana, en detrimento del ex presidente Mesa y en favor del viejo caudillo cocalero que se mantiene desde hace meses en la punta de la preferencia ciudadana.
Pareciera que se ha juntado el agua con el aceite, la izquierda radical con la derecha radical, y que, como la política es el arte de lo imposible, han cruzado “ríos de sangre” para unirse contra el centro derechista Carlos Mesa que era el favorito en las encuestas hasta comienzos de este 2019.
Vistas así las cosas resulta difícil que Mesa le gane al caballo del corregidor, Evo Morales, que corre con un abanico de ventajas con las riendas del poder en sus manos y de paso inaugurando obras del Estado como si fuesen parte de su campaña electoral que se mueve y se financia con recursos públicos del erario nacional.
A Oscar Ortiz le interesa un tercer lugar porque tiene aún musculatura suficiente para lanzarse a la nueva contienda de 2025 y desde ese punto de vista no pelea por ganarle la delantera a Evo Morales, algo que sí le aflige a Carlos Mesa, quien difícilmente entraría en el ruedo en el 2025.
Carlos Mesa creyó que el Movimiento Demócratas que postula a Oscar Ortíz, se haría a un lado como lo hizo el político y empresario Samuel Doria Medina para viabilizar su victoria, pero se equivocó y Ortíz acabó siendo la piedra en su zapato que lo aleja cada vez más de la silla presidencial.
Siempre se ha especulado que el Movimiento Demócratas con su líder Rubén Costas es un aliado funcional de Evo Morales y los grandes empresarios cruceños, amigos y fraternos de Costas, están haciendo buenos negocios con el Gobierno de Evo Morales y por ahora no están interesados de que el caudillo cocalero se vaya del Gobierno. De hecho, el ex presidente de la Confederación de Empresarios Privados Gabriel Dabdoub, natural de Santa Cruz, estuvo a punto de encabezar la lista de candidatos a senadores por el MAS.
Mesa, quien es resistido en el estamento cívico y empresarial de Santa Cruz, y en los círculos de la derecha radical, por haber llamado provincianos a los líderes de esta región, no ha podido calar hondo en el corazón de los electores cruceños.
Todo apunta a que en Santa Cruz prefieren la continuidad de Evo Morales al triunfo de Carlos Mesa, natural de La Paz.
En todo caso, prefieren esperar a que su líder Oscar Ortíz, quien comenzó sus pininos políticos como abanderado del movimiento rojo ultra derechista “Cristiandad”, sea un fenómeno nacional en 2025. Siempre y cuando Evo Morales se lo permita.
En toda esta pugna de poderes y oportunidades a Evo Morales y Oscar Ortíz les cayó como anillo al dedo el duelo pendiente que existe entre Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Mesa Gisbert quien fue su vicepresidente desde 2001 hasta 2003 cuando una rebelión popular manejada por debajo por Evo Morales lo sacó del poder en Bolivia en octubre de 2003.
Días antes ya había renunciado a la Vicepresidencia Carlos Mesa aduciendo que no mancharía sus manos con la sangre que se desató en la rebelión popular, dejando en la orfandad al líder del MNR conocido como Goni, quien huyó a Estados Unidos tras leer su carta de renuncia, calificando de traicionero a su ex vicepresidente y acusándolo de aliarse a los revoltosos para encumbrarse en la Presidencia de Bolivia donde permaneció hasta 2005 cuando también renunció.
Esta historia enrevesada y matizada con episodios de sobornos, tragedia y traiciones nunca fue olvidada por Goni ni su yerno Mauricio Balcazar, tampoco por su lugarteniente el “zorro” Carlos Sánchez Berzaín, todos ellos exiliados en Miami, Estados Unidos.
Entonces ahora ha llegado la venganza de Goni contra Carlos Mesa, el hombre a quien nombró como su acompañante a la vicepresidencia, presuntamente sobornándolo para que acepte con la suma de 800 mil dólares entregados en cheques por su yerno Mauricio Balcazar, esposo de su hija Alejandra Sánchez de Lozada, una conocida líder ambientalista.
Balcazar ha contado toda la historia y Mesa ha guardado silencio. La noticia ha caído como un balde de agua fría entre los que creían en la honestidad del vocero de la causa marítima.
Los recibos existen y las ganas de vengarse también así como la promesa de apuntalar a Oscar Ortíz como candidato a la Presidencia el 2025 para que sea el absoluto ganador sin la presencia de Evo Morales, aunque eso está por verse.

Elenir Centenaro

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